JSJ Panama 2026


En el Estadio Juan Demóstenes Arosemena no solo se jugó béisbol, también se vivió una fiesta. Desde el primer día, la afición brasileña se robó el show con su energía, color y apoyo incondicional.


Con panderetas, cantos y todo tipo de instrumentos, los fanáticos acompañaron a su selección en cada inning, sin importar el clima. Lluvia, sol o largas jornadas, siempre estuvieron presentes alentando a sus hijos y representantes con una pasión que contagió a todo el estadio.

Su presencia convirtió cada partido en una celebración, empujando a la novena brasileña en los momentos difíciles y celebrando cada jugada como si fuera decisiva. Más allá de los resultados, dejaron una huella en las gradas y en el ambiente del torneo.

Brasil no se llevo medalla pero su afición ya había ganado mucho antes: el reconocimiento de todos por su entrega, alegría y amor incondicional por el béisbol.